La edad Media, esta la podemos definir en dos periodos claramente diferenciados que han sido clasificados como: Baja Edad Media y Alta Edad Media.
En el periodo de la Alta Edad Media comprendido entre los siglos V-X, y la Baja Edad Media entre los siglos XI-XV; este último posee una época de una gran plenitud en los primeros tres siglos y una posterior decadencia que desembocó en una crisis de tipo social y oscurantista, en la cual el papel del feudalismo medieval condujo a un aislamiento, teocracia y supersticiones, fomentando una ignorancia cultural asociada prácticamente a casi todos los niveles sociales, periodo el cual finalizó con la caída de Bizancio y la aparición de la imprenta mediante Gutemberg. No obstante existieron circunstancias y hechos puntuales que hicieron a lo largo de esos mil años de medioevo, entre guerras e invasiones, que hicieron un importante aporte e influencia posterior, sentando las bases de lo que seria el principio de la medicina actual que conocemos y su posterior proceso de expansión europea con nuevas diferenciaciones sociales y económicas, saliendo así de una fase inmovilista, en la cual se cayó finalmente, contribuyendo al descrédito de esta etapa movimientos tales como: Renacimiento e Ilustración, Clasicismo, Racionalismo y Humanismo.

Durante la alta edad media se puede constatar que pocas evoluciones en Europa se venían realizando, y la cultura médica residía en los escritos que realizaron los antiguos griegos y posteriormente los romanos, debido a las invasiones bárbaras y la creciente fase de implantación del cristianismo, en contraposición con el Mitraísmo, que se venia practicando oficialmente en Roma hasta el siglo IV (considerado ilegal y pagano por el emperador Teodosio en 391 d.C, con muchas similitudes al cristianismo actual), no condujeron precisamente a un auje en la investigación médica hasta la aparición de la Escuela de Salerno y los Traductores de Toledo hacia finales del siglo X d.C.
La principal contribución en este periodo se centra en la cultura monástica y en autores tales como Casiodoro y los monjes del monasterio de Vivarium en Calabria, el cual fue su fundador y principal impulsor (se conoce que su padre trabajó para Odoarco, el jefe tribal que expulsó al último emperador romano de Occidente y ocupó su trono como rey de Italia), ya que había desempeñado importantes cargos políticos para la nueva corte de Rávena. Se dedicaron principalmente a la preparaciones medicinales y copia de textos (algunos de los cuales mal escritos o incompletos debido al analfabetismo de muchos de los copistas, no siendo instruidos correctamente en léxico y gramática); esto contribuyó durante mucho tiempo a la mala calidad y empobrecimiento de la ciencia.
Un hecho de gran importancia posterior fue la prohibición de ejercer en todos los ámbitos a tales religiosos en el siglo IX d.C, esto propició la expansión extramuros de la medicina y los métodos de preparación de los remedios medicinales, a pesar de que en muchos monasterios seguían practicando "en secreto" tales artes que prohibió el sínodo de Ratisbona. Este último gesto sirvió de referente para que el emperador franco Carlomagno obligase a la regulación de la medicina como tal, y se crearon las primeras escuelas gratuitas en los monasterios para aprender a leer y escribir (sin conseguir con ello un empuje posterior en medicina).
La aparición de la escuela de Salerno hacia el 850 d.C, es un momento clave en el posterior impulso de los estudios en medicina. Sus principales contribuciones en un momento inicial las desempeñaron médicos que empezaron a conceptualizar el fármaco por su mecanismo de acción, empezando así los primeros estudios de FARMACODINAMIA de los preparados medicinales en el organismo, y se llegaron a detallar más de 175 fórmulas de preparados por Nicolai (supuestamente Nikolaus Myrepsos, llamado Nicolaos Actuarius Alexandrinos), el cual venia clasificado alfabéticamente ("alphita") detallando su manera de conservación, pesos y medidas a realizar en la elaboración de los mismos ( el Antidotario Nicolai se imprimió en Venecia posteriormente 1471 d.C), siendo este clave en materia de estudios en la posterior creación de la Universidad de París (La Sorbona se creó en 1215 d.C, siendo obligatorio de estudio en el 1270 y de obligada tenencia para elaborar en 1322-1353 d.C); con el paso del tiempo ha ido decayendo en desuso, hasta desaparecer en el siglo XV.
Lo más destacable es que más de 50 preparados se realizan con drogas narcóticas y alucinógenas (20% opio, 30% beleño (Hyoscyamus niger L),9% mandrágora (Mandragora officinarum . L). Como preparados destinados a pacientes en función de su estatus social y económico sobretodo se cita:
-Tryaca Magna Galeni.
-Tryaca diatessarum, para los más pobres.
-Ungentum populeum, para los más pobres.


Sus personajes más destacados fueron Garioponto, Constantino el Africano, Donnolo y Trótula de Salerno, considerada como la primera ginecóloga; Trótula escribió textos dirigidos a sus colegas médicos para enseñarles sobre ginecología y libros de divulgación para promover la salud femenina. Estos textos son conocidos como los Trótula:
De Passionibus Mulierum Curandorum (Las enfermedades de las mujeres o Trotula Major), De Curis Mulierum (La cura de las mujeres) y De Ornatu Mulierum (la cosmética de las mujeres, o Trotula Minor). En estos textos se trata sobre el parto, la menstruación, métodos anticonceptivos, el cuidado de los recién nacidos, entre otros. Trótula aboga por el uso de opiáceos para aliviar los dolores de parto, en contra de las creencias religiosas de la época. Habla sobre cómo tratar partos difíciles y sobre cómo prevenir y tratar un perineo rasgado.
Hechos importantes fueron otros antidotarios como Ex herbis feminis y la adaptación de "De Materia Medica" de Dioscórides.
Posteriormente se crea hacia el año 1130 d.C (un siglo después de su conquista), la Escuela de traductores de Toledo. Esta escuela fue de enorme importancia ya que rescataron las obras clásicas de medicina (Hipócrates, Galeno, Dioscórides, el canon de Avicena...). Este hecho tiene lugar en la Baja edad Media.
En la baja Edad Media, se crean las primeras universidades dedicadas a la formación de profesionales de distinto ámbito (Medicina, Derecho, Lengua y artes, Bachiller...):
Universidad de Bolonia, Italia (1088) ...
Universidad de Oxford, Reino Unido (1096) ...
Universidad de Palencia, España (1192) ...
Universidad de Cambridge, Reino Unido (1209) ...
Universidad de Salamanca, España (1218) ...
Universidad de Padua, Italia (1222) ...
Universidad de Nápoles Federico II, Italia (1224)
La primera Universidad del mundo en impartir el grado bajo título fue la Universidad de Salamanca (1254 d.C), seguida de Coimbra posteriormente (1308 d.C), seguirían pues el resto de Universidades, dando así origen al establecimiento de los gremios de intelectuales (para diferenciarlos de los otros artesanos). El primer gremio conocido de Farmacéuticos se registra en 1221 en Verona y luego en Milán sobre el 1300 d.C. Estos hechos propiciaron que entre 1231-1240 se buscase un marco legal para la profesión del farmacéutico reconocido como un profesional independiente, hecho que no se reflejo en un escrito claramente definido hasta el año 1329 d.C: Alfonso V, da la orden en 1.329, de que el gremio de boticarios sea el encargado de examinar a cualquier aspirante que quiera entrar en la profesión y se refiere a ella como "especiería".
En el año 1441 se crea en la ciudad de Valencia el primer colegio de Farmacéuticos del mundo, mediante privilegio de Doña María de Aragón y Sicília, nombrando rector en 1443 y estableciéndose la colegiación obligatoria en el mismo en 1448. Por aquel entonces se venia haciendo previo a la entrada gremial unas pruebas de aptitud, cosa que en 1484 se hizo con carácter obligatorio.


Durante estos periodos ocurren hechos de vital transcendencia hasta llegar al punto anterior de la creación de los colegios profesionales, comenzando en 1336 en la Facultad de Medicina de París, con la inspección oficial de los preparados realizados por los elaboradores, estableciéndose lo que actualmente se denomina Inspección farmacéutica.
Antecedentes y precedentes actuales:
Entre 1162 y 1202 se dieron los Estatutos de la Villa de Arles, en los que se prohíbe que el farmacéutico regale nada a un médico, para que éste no se sienta obligado a mandarle clientes. En 1242, en los Estatutos de Avignon, se indica la obligación de los especieros y sus ayudantes de jurar fidelidad en el ejercicio de su oficio, se prohíbe la asociación entre el farmacéutico y el médico, así como el intercambio de regalos entre ellos. En el año 1180, en Montpellier, se exige un juramento a los épeciadors o apothecaires. En el Reino Unido no se definió la profesión hasta el siglo XlX, siendo hasta entonces el medico a la vez boticario o, simplemente, podía auto-titularse boticario el que lo tuviera por conveniente, en el siglo XIV se creó en Londres la Comunidad de los Pimenteros que agrupó a especieros, boticarios y pimenteros, y, en general, a todos los que se dedicaban al comercio de drogas, cualquiera que fuese su fin, en lo que se llamó Company of Grocers. A partir del siglo XlV, los boticarios formaron un grupo aparte dentro de ella y en 1617, ya lograron independizarse. También entre sus cometidos estaba la custodia del sistema oficial de pesas. Su patrón fue San Antonio. En Alemania entre 1.231 y 1.242 fue dictada la llamada Carta Magna de la Farmacia por el emperador Federico II; aunque solo se dictó para ser aplicada en el Reino de las Dos Sicilias, que entonces le perteneció, tuvo una gran influencia en amplias áreas de la Europa Occidental. Sus puntos fundamentales eran:
Prohibición expresa de que el medico prepare o entregue medicamentos. Los medicamentos deben ser preparados por los farmacéuticos.
Obligación de obtener un permiso oficial para poder establecer una farmacia.
Obligación de ejercer la farmacia siguiendo las normas de un libro oficial.
Las tarifas de cobro se estipulaban también oficialmente, serie de características de cada medicamento, siendo las más importantes su tiempo de conservación y el trabajo que suponía fabricarlo.
Las farmacias debían abrirse en sitios previamente determinados y debían cumplir determinados requisitos.
Autores de obras destacables en este periodo son:
1. Alberto Magno (1193-1280) : "De vegetalibus et plantibus" (1250)
2. Roger Bacon (1214 -1294) : “Opus Mayor”, “Opus Minor” y “Opus Tertium”
3. Arnaldo de Vilanova (1240-1311) : "Régimen de Sanidad" y un "Brevarium"
4. Raimundo Lulio ó Ramón LLull (1232-1316) : " El árbol de la ciencia" (supuestamente).
5. Saladino de Ascolo (¿-): "Compendium aromatorium" y "Compendium aphotecarie".
De Roger Bacon enseñaba en Oxford vestido de árabe, y enseñó en la Universidad de París del que se decía que podía transformar en hombres a los demonios. Fue una de las más brillantes inteligencias de Europa y una de las más grandes figuras de todos los tiempos. Se sabe que fue la primera persona en Europa en registrar la fórmula de la pólvora China y su búsqueda de la piedra filosofal, asó como grandes trabajos en el campo de las lentes ópticas.
Arnaldo de Vilanova ejerció como médico en Valencia y Barcelona, estudió en Montpellier dela cual fue profesor durante 9 años desde 1290, criticando a antiguos clásicos de la medicina, lo que no le creó pocos problemas, no obstante poseía buenas amistades en el clero que le sacaron de más de algún apuro. Extrajo aceites esenciales, escribió sobre vinos y formas de preparación de medicamentos, debido a lo cual lo consideraron como "el nuevo Galeno", cosa que propició la bula papal que le otorgó el papa Clemente V a la Universidad donde trabajaba. Se le conocen más de 25 trabajos en materia médica de renombre, como los "Cánones de Arnaldo", de obligatorio estudio para el ejercicio en España.
Raimundo Lulio se le considera uno de los mejores alquimistas de la historia y un gran químico, pero para algunos autores, el Ramón Llull, teólogo y filósofo y el Ramón Llull alquimista son personas diferentes, se hipotetiza la posibilidad de que las obras de alquimia atribuidas a las siglas R. LI. sean en realidad de Raimundo de Tárrega, llamado también Raimundo LIuIl; el historiador J.R. de Luanco le atribuye la paternidad de algunos de los tratados alquímicos. Así pues su gran obra se resume en unos 260 trabajos y los 44 libros apócrifos que se le han atribuido, la mayoría de ellos escasamente ortodoxos o dedicados a la alquimia.
Saladino de Ascoli, fue el primero en realizar una obra dedicada únicamente para el farmacéutico. Se conoce poco de su vida salvo que estudió en Padova (Padua), donde se licenció en 1431 en Medicina. No estando satisfecho con las obras publicadas hasta la fecha, creó un compendio de conocimientos en el campo farmacéutico elaborando un manual sistemático estructurado en preguntas y respuestas respecto a todos los aspectos que se ejercían en la profesión, desde el examen de ingreso hasta la práctica habitual diaria, argumentando que la ignorancia del farmacéutico en su campo podría contribuir al perjuicio del médico tratante. Detalló el estudio necesario de los siguientes libros:
El Canon di Avicena, los libros II y V donde se trata la farmacopea, el De simplicibus (Libro de la simplezas) de Serapión, el Liber Servitoris de Albucasis, la Clavis sanationis (Llave de la curación) de Simón de Génova, El Antidotario (Grabadin) y la Consolación de Mesué, por último el Antidotarium Nicolai.
Un hecho importante ha sido la publicación de la primera farmacopea conocida de la historia (1498), titulada "Ricettario di dottori dell´arte e di medicina del Collegio Fiorentino all´instancia delli signori consoli della Università delli speciali". Este Recetario Florentino fue redactado por el colegio de médicos de Florencia a instancias de los farmacéuticos, y, aunque, sólo tuvo validez legal para esta ciudad, ya reunió todas las características -estuvo redactada, aprobada y aceptada por una comisión mixta de médicos y farmacéuticos- de manera que ha sido considerada una verdadera farmacopea.

La primera fue la "Concordia Apothecariorum Barchinonensium" elaborada por el Colegio de Boticarios de Barcelona en 1511. Desde la aparición de ésta, cada región, reino o ciudad produciría sus propios recetarios, antidotarios o farmacopeas de forma local: "Concordia Aromatariorum Civitatis Cesarauguste" (Zaragoza, 1546), "Officina Medicamentorum" (Valencia, 1601).
Referencias:
-José Ramón Vallejo, José Miguel Cobos. Facultad de Medicina. Universidad Extremadura. El recetario de la Escuela de Salerno conocido como el "Antidotarium Nicolai". Medicina Naturista, 2013; Vol 7-nº 1:35-41.
- Danielle Piomelli, Antonino Pollio. Università di Napoli. Dipartimento biologia Vegetale. A study in Renaissance Psychotropic Plant Ointments. Hist. Phil Life Sci, 16 (1994), 241-273.
- Angélica Salmerón Jiménez. Trótula y la escuela de Salerno: el renacimiento de la medicina.Revista de divulgación científica. Universidad Veracruzana. Vol XIX. Nº1. 2006.
- Clara Tamayo de Serrano. “El aporte cultural y educativo de la Baja Edad Media”. Educación y Educadores, 10.2 (2007): 197–213.
-Luis García Ballester. Arnau de Vilanova y la reforma de los estudios médicos en Montpellier (1309). Facultad de Medicina en Granada, depto Historia de la Medicina. Acta Hispánica. Vol 2, 1982, p 97-158. ISBN: 02211-9536.
-Teresa Huguet-Termes. Standarising drug therapy in Renaissance Europe?. Medicina & Storia-Saggi. 2008. p77-101
- G. Folch Jou. Las primeras farmacopeas españolas. Facultad de Farmacia. 1956. UCM. p710-718
Enlaces web referencia:
https://www.micof.es/ver/305/historia.html
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